Notas: GIANELLA PALET: «SIEMPRE QUISE ESTAR EN LAS LEONAS»

La delantera del club Andino fue convocada por Retegui al seleccionado nacional y es la jugadora más joven en recibir ese llamado. “Estoy ansiosa por volver a entrenar”, dijo.

Fuente: LosAndes.com.ar; Cronista: Gonzalo Tapia; PH: BuenosAires2018

La duodécima edición del Mundial de hockey sobre césped, en su versión femenina, se disputó en la Ciudad de Rosario, del 29 de agosto al 12 de setiembre del 2010. En ese equipo que logró levantar la copa frente a Países Bajos, con Carlos Retegui como DT y el liderazgo de Luciana Aymar, destacaban dos mendocinas: Macarena Rodríguez y Silvina D’ Elía. Justo a la hora de esa final, a 877 kilómetros de esa Ciudad, en Mendoza, una niña de apenas 9 años se sentaba a mirar el encuentro. Y a soñar. “Durante ese Mundial me di cuenta que el hockey césped era lo mío. ¡Miré todos los partidos!”, cuenta, con una sonrisa, Gianella Palet, quien a sus 18 años, se transformó en la jugadora más joven en ser convocada para el seleccionado nacional mayor, Las Leonas.

La “Chiqui”, como se la conoce en el ambiente del stick y la bocha, llegó al mundo el 5 de julio del 2001, y, pese a su juventud, juega en primera desde hace un largo rato. Así, el deporte y los estudios (cursa en el IEF, donde ingresó en busca de su título de profesorado de educación física), consumen gran parte de sus días.

“Durante el Mundial 2010, agarré un palo de cortina y una pelotita de plástico y empecé a jugar en casa. Insistí a mis papás que me llevaran a hockey y como a los dos meses empecé a ir a Banco Nación. Tenía 9 años. Dos años después entré en el seleccionado mendocino Sub14 y pasé a jugar en el Andino, en busca de tener más competitividad, porque yo quería estar en Las Leonas”. El relato es textual y permite comprender como inició su carrera Gianella, quien es la única mendocina con medalla dorada en los Juegos Olímpicos para la Juventud (NdR: Fue en Buenos Aires 2018, con Las Leoncitas, en hockey sobre césped 5).

“Me encanta ponerme la camiseta y jugar los días sábados. Estoy en quinta división, o Sub19, pero también juego en primera. Los días de partido, primero juego en quinta división y después juego con el equipo de primera. Estoy muy contenta en el club, porque siempre me apoyan; sobre todo cuando viajo o no puedo entrenar en la semana”.

-Decís que siempre quisiste estar en Las Leonas…

-Siempre; desde chiquita dije que quería estar en el seleccionado nacional. Una vez, a los diez años, una tía me quiso regalar una camiseta de Las Leonas y le dije que no, porque yo me la iba a ganar con mi esfuerzo. Cumplí.

-¿Y cómo fue ese momento en el que te llamaron desde la Confederación Argentina para anunciarte la convocatoria?

-Me llamó el “Chapa” Retegui un jueves a la mañana, me dijo que estaba preseleccionada y que tenía que dar todo, que tenía que entrenarme mucho y siempre hacer todo eso con una gran sonrisa. Ahora estoy disfrutando mucho de todo el cariño y los mensajes que he recibido en estos últimos días; pero estoy ansiosa por empezar a entrenar.

-¿Ya tienen certezas sobre cómo, dónde y cuándo comenzarán los entrenamientos del seleccionado?

-No sabemos nada aún. Solo nos hemos realizado unos hisopados. Por ahora estamos practicando en el estadio de Godoy Cruz. No tenemos nada confirmado.

-¿Retegui deberá pensarte como delantera o puede analizarte en otras posiciones?

-Aunque juego como delantera, en ocasiones he jugado en otras posiciones, dependiendo de los entrenadores y algunas situaciones del juego. A veces soy volante, cinco o diez, y hasta he jugado de cuatro.

-¿Si tuvieras que elegir tu mejor momento en tu carrera deportiva hasta hoy?

-Claramente fue el proceso Sub18 con las Leoncitas, de cara a los Juegos Olímpicos de la Juventud. Ese 2018 fue un año increíble para mi desde que empezó esa temporada. Salimos campeonas panamericanas y tuve amistosos en los Estados Unidos. Además, me llegó la invitación para entrenar con Las Leonas.

-¿Cómo fue aquel proceso camino a los Juegos Olímpicos de la Juventud?

-Estaba en un Argentino Sub18, en Salta, cuando me dijeron que tenía que viajar a Buenos Aires a una concentración; tenía 15 años. Ahí empezó todo. Comenzaron las concentraciones y un campus; dieron la lista para los Panamericanos y quedé. Ahí me di cuenta que tenía que trabajar mucho más para hacer unos buenos Juegos Panamericanos y mostrar mi mejor versión, pensando en un cupo para los Juegos Olímpicos para la Juventud.

La historia suena como de película; sin embargo, no todo fue color de rosa en ese 2018. “Entrené dos años en el proceso olímpico y antes de los juegos casi me fracturo las tibias por sobrecarga. Casi no podía caminar. ¡Hasta me fracturé la nariz y jugaba con máscara! No podía correr, pero lo hacía igual. Por estar en los Juegos iba a correr en una pierna si tenía que hacerlo”.

-¿Y cuándo dieron la lista definitiva para los Juegos?

-Dos días antes de entrar a la Villa Olímpica entregaron la lista. Me puse a llorar y llamé a mis papás y les conté. La emoción fue porque pasaron muchas cosas en el año, mucho esfuerzo para estar ahí… Es algo muy lindo poder representar a tu país; pero hay que esforzarse mucho.

A la hora de los agradecimientos, la “Chiqui” no duda: “A mis papás, Fabián y Denia, y a mi hermana Meli, porque siempre han estado a mi lado. Todo esto es gracias a ellos”, expresó.